En 2015, un vecino de Kansas que construía una cerca divisoria taló 133 árboles, algunos a una distancia de hasta 70 pies dentro del terreno colindante; 11 años después, un tribunal de apelaciones confirmó la indemnización de 6.500 dólares otorgada al propietario
El afectado comprobó los daños casi un año después de la tala. Las diferencias entre las valuaciones y distintos trámites demoraron la causa judicial.