La psicología dice que las personas que volvían de la escuela con la llave atada con una cuerda no solo sobrevivieron al "abandono", sino que aprendieron a resolver problemas sin pedirle ayuda a nadie
Esa autosuficiencia les permitió a muchos niños aprender a arreglar la cadena de la bicicleta, a hacer los deberes y a mantener la casa en marcha.